Cuando tus planes no son iguales a los de Dios



Hace unas semanas atrás, envié unas fotografías que tome para un concurso de Fotografía. En realidad no imagine si me seleccionaban o no, solo las mande ...
Un día normal, como todos, recibo una llamada del Festival, me llamaban para decirme que me habían seleccionado. Me sentí demasiado feliz, ya que fue una sorpresa, recibir esa noticia. Hice todo lo que me pidieron, y mande las fotos a la ciudad en donde se realizaría el evento. 
Una de mis desventajas, era que esa ciudad está a 6 horas de donde vivo, y tenía que viajar un día antes, para llegar a tiempo. Lo cierto es que una semana antes, la persona que me llevaría, se le presentó un inconveniente, no tuve el dinero a tiempo para comprar mis pasajes, cuando busque otra persona que me acompañara, se enfermó y a la final, no tenía a nadie con quién ir. Sola no podía, por la inseguridad que hay, asi que con una gran tristeza en mi corazón, no sentí apoyo de las personas a quienes les pedí ayuda, nada se dio y me sentí desilusionada y deprimida. Esta semana que pasó, no fue una de las mejores, estaba tan triste que me desaparecí de todo. Solo me quedé en casa, escapando de las personas que me rodean, como si eso lo fuese a arreglar. El día del festival, mientras estaba en mi casa, me escribieron algunas personas, sorprendidas por mi desaparición, ya que no es algo usual. Así que tuve que desahogarme y hablar, eso me sirvió para reflexionar, y entender que mi actitud no estuvo bien, y entendí que Dios no quería que fuese a ese lugar, y ue no estaba en su voluntad.

Que te quiero decir con toda esta historia??...
 Muchas veces nuestros planes no son los mismos a los que Dios tiene para nosotros. Por mucho que queramos lograr algo, si las puertas no se abren, y no se da nada de lo planeado, algunas personas no están de acuerdo contigo, ese es Dios diciendo: Eso no está en mi propósito para ti. Quizás no escuches al Señor diciendo palabra por palabra, pero si verás alguna señal diciéndote si está en su voluntad o no. A veces es difícil escuchar la voz de Dios, tal vez no sea fácil aceptarla, pero es lo mejor, porque el sabe que es lo mejor para nosotros.

Espero que esto te sirva para 

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