Sentir libertad es algo genial


Me gustaría compartirte algo genial que aprendí en mi viaje a La Colonia Tovar, un lugar turístico de mi país, en donde se encuentran descendientes alemanes, y todo el lugar es muy colonial.Cada día tenía que subir y bajar, sinceramente no fue nada lindo caminar tanto allí.
Me encontraba en unas conferencias, y donde me hospedé quedaba en una bajada, así que cada mañana me tenía que ir antes de la hora para comenzar a subir cuesta arriba. Pude observar que la vida es como esas subidas y quiero compartirte lo que reflexioné.

Subí junto a mi Papá y era bueno tener a alguien allí mientras subía, las piernas dolían, en ocasiones las personas se atravesaban. Era un reto subir hasta mi destino.

En otra ocasión llevaba un dolor muy fuerte, pero debía subir sin excepción. Iba acompañada de mi Papá. Por causa del fuerte dolor, me tenía que sentar por cada 10 pasos, ya que  era una subida empinada y no sabes CUANTO se me dificultaba seguir, pero estaba mi Papá allí, me esperaba cada vez que yo me paraba, y seguíamos juntos, mientras íbamos en el camino nos encontramos a unos conocidos, y le expresé mi dolor a una de esas personas, y me pudo ayudar dándome una pastilla para aliviar el dolor, a los minutos pude seguir mi camino, mucho más aliviada y fortalecida.

Y por último, ya era el día de retirarme del lugar, así que tuve que salir con mi bolso mochilero, era una gran carga que llevaba, pesaba demasiado, pero me hice la fuerte, aunque iba igualmente mi Papá junto a mi. Avanzamos y se me hacía difícil caminar, pero daba tomo mi esfuerzo por seguir subiendo, pero a la mitad del camino estaba agotada, ya no podía más y mi Papá me pregunta: Te llevo el bolso?, por supuesto afirme con el poco aliento que me quedaba, y le di mi gran bolso, y pude seguir con libertad y llegar mucho más rápido, mientras que mi Papá que era más fuerte, pudo llevar mi carga sin problema.

Quiero darte tres enseñanzas el día de hoy. Te conté tres diferentes escenas que se me presentaron, las cuales tienen mucha relación con tu vida y con la mía. Ya verás porqué...

En la primera escena vemos "los obstáculos". Siempre en la vida se nos presentarán obstáculos y distracciones de diferentes maneras, ellos nos impedirán seguir o nos harán más difícil el recorrido. Debes saber que hay una persona que está a tu lado ayudándote desde que comenzaste este recorrido, y el es Jesús. Así como mi Padre me acompañó durante todo este camino, así también Jesucristo está contigo en todo momento, y te apoya y anima a seguir por medio de su palabra.

En la segunda escena encontramos "un fuerte dolor", eso lo puedo ver como esas aflicciones con las que vivimos día a día, quizás al principio no nos afectan, pero a la larga si se van reflejando en nuestro andar, y debemos sanarlas, así como yo expresé mi dolor y puse ser ayudada, Jesús quiere que puedas hablar con Él y decirle todo lo que sientes. Él te ayudará y serás libre.

Por último observamos en esta escena las "cargas". Aunque tenemos aflicciones, también tenemos cargas que son un peso para nuestro andar por la vida. Tales como deudas, algún trabajo, una amistad, enfermedades, rencor, los estudios, alguna persona, en fin... no tengo idea con que cargas estás lidiando actualmente, pero Jesús te dice: Dame esa maleta de cargas que estás llevando solo, que yo te ayudaré. Sé libre, y presenta todas tus cargas delante de mi.
Es algo tan simple como cuando mi Papá me hizo aquella pregunta, y créeme que cuando le di mi maleta, me sentí aliviada, libre, y mis fuerzas fueron renovadas, así mismo Jesús te restaurará y te hará sentir libre. 

Que pudimos aprender?
Aprendimos que en la vida hay obstáculos, pero siempre Jesús está de nuestro lado, aunque hayan cargas y aflicciones, el está dispuesto a llevarlas por nosotros. Ya tu eres perdonado, y el solo quiere que puedas ser libre y así puedas seguir el camino de la vida, que quizás no es fácil, pero vale la pena seguirlo.

por Amy Mery


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