Sin pasión, hay desenfoque


En algún momento de nuestra vida todos tenemos momentos en donde la pasión se va, el desenfoque nos saluda y dice: Hey Amigo, Ya volví!. Si ahora sientes que no tienes el enfoque correcto... no te preocupes que eso se puede arreglar, pero jamás no te acostumbres.

La Pasión es indispensable para nuestra vida. Es maravilloso hacer lo que nos apasiona, y cuando lo hacemos, sale con alegría, paciencia, y ánimo, aunque cómo lo mencioné anteriormente, el desánimo estará en la puerta de tu vida esperando que le abras.

¿Qué pasa si ya no sientes pasión por servir a Dios?, o ¿Cuándo pierdes el ánimo de leer la Biblia, orar, por buscar de Dios?

Ciertamente se nota el cambio, los que se encuentran a tu alrededor de alguna forma podrán observar esa diferencia que hay en ti, pero que pasa con Dios?
Por supuesto que él te conoce, y sabe que está sucediendo dentro de ti, El anhela verte servir dando lo mejor.

Hubo una época en la que pase por el tan nombrado “desenfoque”, personas a mi alrededor notaron la diferencia, una o dos se me acercaron y me aconsejaron, yo sentía en mi corazón que algo no andaba bien, pero simplemente lo dejé pasar, hasta que dije: No puedo seguir así!, y volví a empezar. Fue un proceso restaurar mi relación con Dios, mejorar mi servicio a Él, dar lo mejor de mi, y quitar el desánimo de mi vida.

Anímate! No vale la pena vivir una vida sin hacer las cosas bien. Si sientes que el lugar en donde sirves no es el indicado para ti, prueba otro. Hay tantas formas en las que puedes servir a Dios, en realidad… Toda tu vida debe ser un servicio hacia Él, desde tu despertar, hasta el cumplir con cada una de tus responsabilidades.


Por Amy Mery

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