La obediencia trae consigo el éxito.


¿A quién no le gustaría tener una vida exitosa?, ¡sería lo máximo!, pero cuando se trata de la obediencia, se pone un poco más difícil, ¿no?. He aprendido que el éxito no se basa en las metas que cumplas, sino en lo obediente que seas a Dios...

Pero tienes que ser fuerte y valiente, obedeciendo los mandamientos que te dio mi siervo Moisés. Si te mantienes fiel a ellos triunfarás donde quiera que vayas. Repite siempre las palabras del libro de la ley de Moisés. Estúdialo día y noche, de manera que puedas actuar de acuerdo a lo escrito en él, para que te vaya bien y tengas éxito. Josúe 1:7-8

De seguro has leido Josúe 1:5-9. Esos primeros versículos son muy conocidos, pero la mayoría de veces tomamos el versículo 9 de un Dios que no te abandona, ¿y los demás versículos no son importantes?...
Por supuesto que sí, todos lo son así que compartiré contigo cuatro puntos claves que se encuentran en éstos versículos:


1. No habrá derrota. 
Como seguidores de Jesús, siempre vamos a ser probados, existirán personas en tu contra y algunos de ellos querrán atacarte de alguna forma, pero Él Señor va delante de ti, y no permitirá que te derroten.

2. Dios no falla.
Él está atento a tus angustias, a tus victorias y fracasos. Jamás te abandona. (Deu. 31.6)

3. Fuerza y Valentía.
Varias veces repite "esfuérzate y sé valiente", no sólo lo menciona una vez. Es decir que cuando algo se repite, es porque tiene mucha importancia, ¿no crees?. Así que toma valor y esfuérzate siempre, Dios no dejará que te derroten.

4. Obediencia.

Aunque es el último punto, pienso que es el más importante, ya que la obediencia a Dios, es la base de todo. Cumplir sus mandatos, vivir una vida íntegra, estar siempre cercano a Él, y muchos otros mandamientos, ¡te darán la victoria!. No digo que dejarás de tener problemas, ni que dejarás de sufrir a causa de ser cristiano, pero si te aseguro que serás recompensado, tendrás gozo, crecerás mucho más de lo que te imaginas, podrás enseñar a otros y tantas cosas más... La obediencia te forma como un hijo de Dios, que siempre está aprendiendo, y siendo transformado.

Te animo a que vivas una vida en obediencia a Dios. Así como un Padre o una Madre, se goza al ver la obediencia de su hijo, así mismo se debe gozar el Señor, al ver que le somos fieles a su palabra.

por Amy

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