Cuando los que más amas te decepcionan.



¡Aprendí la lección!, me dije a mi misma hace unos días. No se cuales son tus debilidades, pero una de las mías es que suelo colocar mi confianza en personas que son cercanas a mí, y realmente eso no es sano porque cuando aquellos que tienes en alta estima y en quienes depositas toda tu confianza te decepcionan, he aquí en donde la Biblia vuelve a tener la razón. 

Malditos son los que ponen su confianza en simples seres humanos,que se apoyan en la fuerza humana y apartan el corazón del Señor. Jeremías 17:5 (NTV) 
 Se oye un poco fuerte ese versículo, pero Dios no exageró, más bien tiene razón. Recordaba Jeremías 17:5 cuando alguien cercano a mi me decepcinó. Alguna vez a todos nos ha sucedido y luego de la decepción hay un proceso de perdón y restauración, quizás  has pasado también por lo mismo y capaz no has podido tener la misma amistad que antes, o tal vez olvidaron el pasado y siguieron adelante con esa relación. Lo cierto es que Dios nos dice muy claro que no coloquemos nuestra confianza en las personas porque llegará un punto en donde te apoyarás solo en los que están a tu alrededor y te alejarás de Dios. 
Es normal como seres humanos convertir a nuestros amigos en "ídolos", y no precisamente porque los adoramos, sino porque nos volvemos dependientes, necesitamos constantemente de su aprobación, de su opinión incluso en las decisiones que debemos tomar.

Si eres debil como yo en situaciones como ésta, te daré algunos consejos para lidiar con la decepción de quienes más amas.

1. Toma distancia.
Distanciarte por un tiempo es necesario para tu sanidad emocional, necesitas restaurar tu relación con Dios, y es un proceso que necesita de tu enfoque, pero al seguir hablando con esa persona como antes lo hacías,  no se cierran ciclos completamente. Tomar distancia va a crear una diferencia en la forma en la que hablas con esa persona, y recuerda que TIENES VALOR, y aunque otros no lo hagan, tu mismo debes darte el valor que tienes, hay quienes no se dan cuenta que te decepcionaron, y al no colocar límites, pueden creer que todo está bien. 

2. Acércate a Dios.
Apenas sucedió, me propuse restaurar esa relación con Dios, la oración es fundamental y para conocerlo más a Él, simplemente debemos acudir a su palabra. Él nunca falla y jamás te abandona, y el quiere sanarte, limpiar las heridas, quitar las grietas, y renovar tu corazón. Ésta etapa es como estar en Invierno, es fría y con hojas caídas, pero esas hojas necesitan caerse para que llegue la Primavera y vuelvan a florecer. No te saltes ésta estación, ni lleves contigo sentimientos de rencor a la próxima, necesitamos cerrar etapas y Dios va de la mano con nosotros ayudándonos a entender, y a procesar todo lo vivido. Ánimo que pronto volverás a florecer.

3. No pienses en esa persona o situación
Es mejor ocupar tu mente en otras cosas, pensar en ello no te hace bien en lo absoluto. Para no tener mi mente en esa situación comencé a leer un libro, eso me ha ayudado a concentrarme en lo que realmente importa.

4. Perdona
No se cuan grave es la decepción que pasaste, pero es muy importante perdonar, es parte de tu sanidad y puede que lleve tiempo, pero lo necesitas porque tener rencor en tu corazón, te hace llevar una carga que no necesitas y que si la sueltas, te hará libre.


5. Reflexiona
¿Crees que vale la pena que esa amistad forme parte de tu vida? ¿Te edifica? ¿Te hace crecer?. Reflexiona acerca de eso y pídele a Dios que te ayude a ver si esa persona te conviene.

6. Aprende
Aunque no haya sido tu culpa, aprende de lo sucedido y de ahora en adelante procura colocar tu confianza en Dios, y no en las personas. Todos somos imperfectos, cometemos errores y a veces ni siquiera lo notamos, en cambio El Señor jamas te fallará, el estará siempre contigo y te ayudará a aprender de ésta situacion.

Todo nos ayuda a crecer de alguna forma, aunque estés pasando por un mal momento, recuerda que Dios te ama y se preocupa por tu bienestar. Las amistades que tengamos importan, porque allí están aquellos que te apoyan, consuelan, quienes oran por ti y quienes se preocupan por lo que te sucede. No solo te preocupes por buscar amistades que te edifiquen, sé ese amigo que tú quieres tener.

por Amy Mery


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